Le damos la bienvenida a
Lanas La Oveja Negra
 
Lalén Kuzé 
 
Un día, una chiquilla lavaba mote (maíz o trigo cocido y pelado) en el río, llegó un viejo y se la robó; se la llevó pa' sus tierras. Dicen que le dijo: "Me voy pa' la Argentina, cuando vuelva yo me tienes que tener toda esta lana hilada". Se fue el hombre y la niña quedo llorando... cuando sabía hilar! llorando junto al fogón y en eso el choñowe kuzé (el fuego vieja), le habló: "No tienes por que afligirte tanto, yo voy a llamar a Lalén Kuzé (la araña vieja) y le dijo a la chiquilla: "Tienes que hacerlo como yo, mírame y aprenderás a hilar".
Así que pasaron los días, cuando volvió el hombre, las lanas estaban hiladas.
Lalén Kuzé todas las noches fue a ayudar a la niña y juntas terminaron el trabajo.
(Montecino).